|
|
| |
|
| |
Capítulo
2 |
| |
|
| |
Imagen
de la olla eléctrica
El arroz necesario para desarrollar la olla eléctrica
provenía de Shozaburo Tachikawa, un pariente lejano
de Ibuka, que operaba en el mercado negro. De niño,
Ibuka solía visitar a la familia Tachikawa en Hakodate
(Hokkaido) donde los Tachikawa tenían una tienda mayorista
de productos marinos. Cada vez que Ibuka los visitaba, la
familia armaba un gran revuelo alertando: "Masaru está
aquí", para que todos ocultaran sus relojes y
otros artículos para que Ibuka no jugueteara con ellos.
Tachikawa se sentía allegado a Ibuka y le admiraba
como si fuese su hermano mayor.
Al graduarse de la universidad, Tachikawa había administrado
con habilidad los asuntos generales de la Compañía
de Instrumentos de Medición de Japón (Nissoku).
En Totsuken, él se ocupó de las finanzas, del
personal y de los asuntos generales. Una de sus primeras tareas
fue comprar arroz en el mercado negro, rutina que continuó
durante varios años hasta que mejoró el mercado
de alimentos del país.
Como es de esperar, algunos productos de Totsuken tuvieron
mucho éxito. Un buen ejemplo de ellos es el voltímetro
de tubos al vacío en el que Yasuda trabajó desde
la época de Nissoku. La compañía comenzó
a proveer este producto a las oficinas del gobierno, con lo
que el nuevo negocio de Ibuka y su grupo inició plena
marcha a fines de 1945.
Inauguración de Tokyo Tsushin Kogyo (Corporación
de Ingeniería de Telecomunicaciones de Tokio)
El 7 de mayo de 1946, más de veinte ejecutivos de la
gerencia y del personal asistió a la ceremonia inaugural
oficial de Tokyo Tsushin Kogyo (Totsuko). El suegro de Ibuka,
Tamon Maeda, fue nombrado presidente de la nueva compañía,
Maeda había sido ministro de educación en los
gabinetes de posguerra de Higashikuni y Shidehara.
Ibuka preparó un discurso inaugural de la nueva compañía,
declarando: "Debemos evitar los problemas que aquejan
a las corporaciones grandes en el proceso de crear e introducir
tecnologías que ellas no pueden igualar. La reconstrucción
de Japón depende del desarrollo de tecnologías
dinámicas".
La nueva compañía, que capitalizó ¥190.000,
no tenía maquinaria y sólo contaba con algún
equipo científico. Apoyados en su inteligencia y conocimientos
técnicos, Ibuka y sus ingenieros comenzaron a crear
mercados nuevos. Su creatividad e innovación serían
sus únicas guías en un territorio desconocido.
Al presidente Maeda le interesó el discurso de Ibuka
y subrayó a los ingenieros jóvenes: "Hoy
se ha iniciado nuestra pequeña empresa, alimentada
por sus tecnologías superiores y por su espíritu
de unidad, la compañía crecerá. Y a medida
que lo haga aportaremos una contribución real a la
sociedad". Así nació Tokyo Tsushin Kogyo
Kabushiki Kaisha (Corporación de Ingeniería
de Telecomunicaciones de Tokio).

|
|
|
| |
|
|
| |
|
|
| |
|
A partir del día siguiente, todos trabajaron arduamente.
A menudo quedaban absortos en sus labores hasta avanzadas
horas de la noche, mucho después de que los grandes
almacenes Shirokiya cerraran sus puertas, y descubrían
que se habían quedado totalmente encerrados. Incluso
sufrieron algunas detenciones por ello, pues ¿quién
podía culpar a un policía por tomar como ladrón
a alguien que, avanzada la noche, salía furtivamente
por una salida de incendios?
Para este grupo de jóvenes fue una época feliz.
Pero tales diversiones no podían ocultar, sin embargo,
las dificultades experimentadas ante la falta de materiales.
El 8 de mayo, Ibuka visitó el Ministerio de Comunicaciones
y recibió un pedido de cincuenta voltímetros
de tubos al vacío. Pero el problema fue que los tubos
al vacío eran difíciles de hallar, y encontrarlos
en el mercado negro representaba viajes a Akihabara, en Tokio,
o a la zona de Yokohama o incluso a la Prefectura de Ibaraki.
La situación no era mejor respecto al equipo, pues
la compañía no podía invertir sus escasos
fondos en adquirirlos, y los ingenieros de Totsuko se veían
obligados a fabricar su propio equipo. Comenzando con los
cautines, los laboriosos ingenieros hacían destornilladores
utilizando resortes de motocicletas rescatadas de entre las
ruinas de guerra. Construían sus propias bobinas eléctricas
y usaban alambrado eléctrico en los cables telefónicos
en sus productos de prueba. Aunque tales deficiencias planteaban
problemas, los jóvenes ingenieros disfrutaban su trabajo.
La mayor preocupación de todos, sin embargo, era financiera,
la urgente necesidad de la nueva compañía se
veía agravada por la política gubernamental
de adoptar una nueva moneda, tal como lo establecía
el Decreto de Medidas Financieras de Emergencia
de febrero de 1946.
En consecuencia, ganar nuevos yenes era vital para mantener
a la compañía en operación. Ganando nuevos
yenesPara ganar dinero en la nueva moneda, Ibuka diseñó
un cojín electrocalentado para uso del consumidor en
los meses de invierno. Una delgada rejilla de alambre de nicromio
iba insertada entre dos hojas de papel reforzado en el interior
de un cojín forrado de cuero y tela. No era un dispositivo
muy seguro porque carecía de termostato y no utilizaba
material pirorretardante. Dado que Ibuka y sus colegas no
estaban dispuestos a empañar el nombre de Totsuko,
el producto se vendía con el nombre ficticio "Ginza
Nessuru Shokai" (Compañía Ginza de Calefacción).
El cojín se vendía como "pan caliente",
pues en ese entonces había carestía de casi
todo.
A medida que la compañía hacía negocio,
pagaba dinero a las familias de los empleados por coser forros,
adornar cordones con vainicas y completar otras tareas encargadas.
Sin embargo, con el aumento en el volumen de ventas también
creció el número de quejas. Los cojines eran,
realmente, frazadas y colchoncitos achicharrantes. Y desde
luego, Ibuka y sus colegas se preocupaban del peligro de incendio,
especialmente por el aumento del voltaje en horas de la noche.
|

|
/ /
|
|
|